La emigración en la montaña ha sido constante en la Historia. No todos conseguían el ansiado «Dorado», pero algunos, los indianos, emigrantes vueltos de América, nos han dejado la huella de su éxito: campanarios en Guipúzcoa; palacios en Baztan; u obras públicas a principios de siglo en Aezkoa, para mejorar la vida de sus paisanos. Estos últimos constituyen un grupo llamado «los famosos aezcoanos», formado por ELIZONDO, AROSTEGI, ANTXORENA... y TXIKIRRIN o CIRIACO MOREA de Garaioa.
CIRIACO MOREA (1854-1936) siguió la estela de otros aezcoanos, trabajando a las órdenes de ELIZONDO, natural de Aribe, en Argentina, dejándole éste a su vuelta la empresa ferretera. Construyó entre otras cosas la primera fábrica de aviones de Argentina. MOREA costeó la nueva carretera a Garaioa, que hasta entonces sólo llegaba a Aribe; la escuela con dotación para un maestro; el ayuntamiento, en cuya fachada está su busto, obra del roncalés ORDUNA; trajo la electricidad; y participó en la creación y desarrollo de la empresa «El Irati», que tanta vida dio a la zona durante este siglo.