Algunos restos de este despoblado medieval están datados en el s. IV d.C. Sus habitantes vivían sobre todo del ganado ovino. Entre los utensilios dominan los de piedra, aunque conocían el hierro y la cerámica. Las viviendas eran unifamiliares, «apartamentos» de unos 70 m². Constaban de dos habitaciones, hogar y dormitorio, con anejos de almacén y cuadras. Las paredes eran de piedra, con el interior relleno de barro y cascajo. No tenían ventanas o eran pequeñas, ni chimenea, que se generalizó en el s. XVIII. El suelo era empedrado y el tejado de madera y adobe recubierto con lajas de piedra.
En 1366 tenía 18 habitantes, estando despoblado en 1428. Su iglesia se convirtió en ermita y sede de las reuniones de los Valles de los dos Urraules, Romanzado y Liédena, que durante siglos fueron un solo ayuntamiento.
Su nombre Puyo, es voz navarro-aragonesa, del verbo puyar: subir. Aparece por toda la zona: Napal, Aspurz, Arboniés..., e incluso da nombre a un pueblo: Pueyo. El concejo en el que está enclavado el despoblado, San Vicente, tenía 134 habitantes en 1900, por 32 en 1996.