Tras varias curvas divisamos entre el arbolado la ermita del Santo Cristo de Burdindogi. En poco rato llegamos a ella.
Fernando Pérez Ollo, en el libro «Ermitas de Navarra», editado por Caja Navarra en 1983, dice: "...Centro de devoción antiguo: en 1326 el merino de Sangüesa mandó ocho hombres a pie y ocho a caballo para facilitar el romeraje a Burdindogui. La cadena de ermitaños llega hasta tiempos recientes. Igual de Soria, en 1796, mandó reparar el techo. Cerca hay una fuente 'cuyas aguas son muy eficaces contra la sarna', al decir de DGH".
Cerca de la ermita un pequeño hito, con una placa, nos recuerda a Mikel Buzunariz, fallecido en los Picos de Europa en 1972. El edificio es grande, con un refugio adosado en ángulo recto. Está rodeada de un entorno muy agradable. Tiene un banco de madera adosado a sus paredes y orientado al Sur.
En este lugar celebró durante muchos años su Finalista la sección de montaña de la U.D.C. Chantrea.
La cima queda muy cerca de nosotros, a cinco minutos al Nordeste.