Sin duda la especie más interesante observada, un cuesco de lobo que pierde la piel a capas,
Lycoperdon marginatum, primera cita para Navarra muy rara en España.
Lycoperdon marginatum
Comestibilidad:
Variedad de “cuesco de lobo” con pie estéril y forma de pera que se caracteriza por presentar una superficie externa cubierta de aguijones que con la edad se ponen parduscos y se desprenden completamente por capas como si de un velo general de Amanita se tratase. Sin interés culinario
Al principio parece un cuesco de lobo normal y muy parecido al L. nigrescens, pero éste pierde a capas el exoperidio y deja ver la envuelta interna o peridio interno liso.
Guarda también ciertos parecidos con el común "pedo de lobo",
Lycoperdon perlatum con granulaciones de dos tipos que se caen dejando una cicatriz.
Lycoperdon perlatum
Comestibilidad:
Cuesco de lobo característico por su forma de pera con superficie recubierta de aguijones cónicos intercalados con otros finos como agujas, caducos en la madurez y dejando huellas redondeadas.
Un buen número de especies observadas son de pequeño porte como
Crinipellis scabella, con pie afelpado y un sombrero bicolor, más oscuro en el centro.
Crinipellis scabella
Comestibilidad:
Pequeña y delicada seta que crece entre la hierba o sobre restos vegetales con sombrero de menos de 1,5 cm, pie de no más de 2 mm y ambos cubiertos de pelos ocráceo o marrón rojizos.
Collibiopsis quercophila
Comestibilidad:
Pequeña setita de hojarasca sin ningún interés culinario, de sombrero no superior a 1 cm de diámetro, marrón rojizo en el centro y decolorado hacia los bordes, con pie como un grueso pelo oscuro y láminas ventrudas, espaciadas y escotadas.
Y pequeña pero que destaca por su colorido, la bella
Rickenella fibula de láminas decurrentes.
Rickenella fibula
Familia: Repetobasidiaceae
Comestibilidad:
Diminuta setita de los musgos de coloración general anaranjada o amarillo anaranjado, con sombrero convexo y con el centro deprimido y láminas muy gruesas, espaciadas y muy decurrentes.
Y de algo más porte, pero también muy delicadas,
Mycena leptocephala, una especie también típica de bosques mediterráneos.
Mycena leptocephala
Comestibilidad:
Típica micena de porte estilizado, con pie fino y alargado, sombrero muy cónico, más oscuro en el centro y fuerte olor nitroso, entre otros caracteres microscópicos particulares. Sin interés culinario
Mucho más común, del mismo género,
Mycena pura, de un bello colorido y fuerte olor a rábano o patata cruda.
Mycena pura
Comestibilidad:
Especie tóxica apesar de su aspecto inocente, característica por sus coloraciones rosadas, azuladas o lilacinas, pie hueco y muy frágil y fuerte olor a patata cruda.
Y hasta en los excrementos de perros desarrollan unos interesante hongos,
Stilbella fimetaria en su fase asexual o conidial
Stilbella fimetaria
Comestibilidad:
Forma asexual de una seta cuya fase perfecta no hemos encontrado. Forma pequeñas cabezitas, como cerillas, de pie más o menos largo, sobre excrementos de Mamíferos herbívoros y carnívoros.
Vistas con más detalle las fructificaciones que producen las esporas asexuales o conidios con las que se dispersa.
De las pocas especies de mayor porte observadas algunas son de gran interés micológico, es el caso del
Cortinarius caligatus, con unas preciosas láminas azuladas y con escamas en sombrero y en el pie por debajo de la cortina.
Cortinarius caligatus
Comestibilidad:
Cortinario comestible de baja calidad, característico por la coloración lila o azulada de las láminas y su pie bulboso, pero no marginado, recubierto de un velo membranoso roto en escamas.
Por la coloración de las láminas podría confundirse con la
Lepista nuda que también desarrollaba cerca, pero ésta presenta esporada blanca, carece de escamas en el sombrero y en el pie y también de cortina.
Lepista nuda
Familia: Tricholomataceae
Comestibilidad:
Seta comestible, aunque en algunos casos puede dar ciertos problemas digestivos. Se caracteriza por sus láminas azuladas que se desprenden fácilmente al pasar el dedo y los reflejos azulados generales en la carne, pie y sombrero.
Aunque decolorado por la lluvia y nieve el
Agaricus porphyrizon presenta al principio una coloración purpúrea clara y su carne enrojece al aire.
Agaricus porphyrizon
Comestibilidad:
Champiñón comestible propio de bosque, frágil, con sombrero recubierto de fibrillas marrones que se aclaran hacia el borde y amarilleando al frotamiento.
De la misma familia pero con esporada blanca, la
Lepiota erminea a diferencia de sus congeneres el sombrero apenas se desgarra en escamas y es muy claro, un poco sombrado en el centro.
Lepiota erminea
Comestibilidad:
Pequeña lepiota de prados, bastante rara, de sombrero blanco y frecuentemente confundida con pequeños champiñones, de láminas blancas y libres y sin interés culinario.
Y terminamos el reportaje con dos clitocibes o setas de láminas decurrentes, el
Clitocybe fuligineipes, de sombrero convexo o un poco deprimido, láminas poco decurrentes y un fuerte olor de moho o tierra húmeda.
Clitocybe fuligineipes
Familia: Tricholomataceae
Comestibilidad:
Variedad de Clitocybe de pinares, de láminas blanquecinas y poco decurrentes, sombrero muy claro e higrófano y fuerte olor y sabor terroso o de insecticida.
Y con la más atractiva gastronómicamente hablando de todo el paseo, la urrilziza menor,
Clitocybe gibba que en estos momentos está fructificando con gran fuerza.
Clitocybe gibba
Familia: Tricholomataceae
Comestibilidad:
Pequeña platera o urrilziza de gran calidad gastronómica, con porte de Clitocybe con las láminas blancas y decurrentes; coloración ocrácea clara y desarrollo especialmente sobre acumulaciones de hojarasca de hayedos.
Relación de especies observadas
Agaricus porphyrizon, Astraeus hygrometricus, Byssomerulius corium, Clitocybe fuligineipes, Clitocybe gibba, Cortinarius caligatus, Crinipellis scabella, Gymnopus dryophilus, Lepiota erminea, Lepista nuda, Leucoagaricus leucothites, Lycoperdon marginatum, Lycoperdon perlatum, Marasmius splachnoides, Mycena leptocephala, Mycena pura, Pisolithus arhizus, Rickenella fibula, Stilbella fimetaria, Tremella mesenterica.